lunes, 9 de julio de 2012

42. La gente en la calle: la pesadilla del cristinismo julio 9, 2012 By Guillermo Cherashny. Publicado por informadorpublico.com



El PBI cayó el 4% de abril a junio.
En su omnipotencia y con su consigna “vamos por todo”, el cristinismo está resuelto a llevarse por delante a todo el mundo. Es obvio que no le teme a la endeble oposición y que también se va agrandando con Hugo Moyano, que cometió el error de no haber convocado a la Plaza de Mayo a sectores medios afectados por no subir el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. Mucho menos prevenciones tiene el gobierno sobre la posibilidad de que surja una crisis interna en el Frente para la Victoria. Pero Daniel Scioli es una excepción. La presidente parece tenerle envidia porque, al menos hasta ahora, el gobernador apareció como ignífugo, o sea, inmune a compartir con la presidente el desgaste que genera la tendencia declinante de la economía. Esta envidia se vincula con tres fenómenos a los cuales el cristinismo teme: la corrida cambiaria contra el dólar, la fuga de depósitos de los bancos y, finalmente, la gente protestando en las calles.
Pero una imagen en particular haría que el frío corra por las espaldas de los miembros del entorno presidencial: se trata de los saqueos a los comercios. En Santa Cruz, su territorio propio, el cristinismo viene sufriendo una huelga por tiempo indeterminado de la policía provincial, que reclama aumentos de sueldos que el gobierno no puede pagar. Tres días atrás, en Caleta Olivia, la policía dejó de custodiar las calles y el pueblo saqueó la sucursal de Garbarino, vaciándola por completo. ¿Cabe la posibilidad de que lo mismo ocurra en el Gran Buenos Aires, como a finales del 2001?
Las condiciones para un estallido
Es un lugar común de muchos economistas decir que la situación económica actual no alcanza la gravedad de la sufrida en el 2001. Entonces la deuda externa era impagable, había una depresión económica con baja de sueldos y finalmente una fuga de depósitos del sistema bancario, que colapsó el 4 de diciembre del 2001 con el corralito.
Actualmente la deuda externa exigible no llega al 20% del PBI, por lo cual no hay ninguna posibilidad de default. Pero, en cambio, estamos frente a una corrida cambiaria inconclusa debido al rígido control de cambios que ya generó un dólar blue 30% más caro que el oficial. Subsidiado, este retraso del tipo de cambio está llevando a la parálisis de las economías regionales, con características similares a las de la convertibilidad. También se está produciendo una fuga de los depósitos en dólares de más de 6.000 millones de esa moneda sobre U$S 15.000 millones que había. Asimismo, caen poco pero caen los depósitos en pesos de los bancos, retiros que se orientan a comprar dólares blue, sobre todo desde que se prohibió la compra de dólares para ahorro.
Pero vayamos a la actividad económica: la venta de autos cayó el 25% en el ultimo trimestre, la construcción cerca del 10%, el consumo el 8%. Se perdieron, además, cerca de 30 millones de toneladas de la cosecha entre soja y maíz, lo que significa 1 millón menos de viajes en camión. Por su parte, la actividad financiera, debido a la fuga de depósitos y la recesión, cayó un 5%. Sólo crecieron el gasto público, que lo hace al 35%, y también el empleo público. En total, la caída del PBI en el segundo trimestre fue del 4%, es decir, más profunda que la recesión del 2009. Esta tendencia ya se hace sentir en las provincias, dificultando pagar los sueldos y aguinaldos, acelerando la caída de las economías regionales y obligando a la disminución de las partidas por coparticipación. En síntesis, el gobierno nacional ahora está imposibilitado de mantener los niveles anteriores de auxilio a las provincias porque, teniendo la capacidad de emitir, no lo hace, ya que teme la espiralización. En este escenario, el segundo semestre se presenta peor. En efecto, la recaudación de junio fue del 20%, muy lejos de la inflación real y del aumento del gasto público y la emisión, y hay que tener en cuenta que ya se pagó el impuesto a las ganancias. De ahora en más la recaudación seguirá aumentando cada vez menos frente a la inflación real, el gasto y la emisión. Por ende, se agrandará el déficit fiscal, que de acá a fin de año insumirá 100.000 millones de pesos, que se cubrirán con la emisión y la ANSES, si es que alcanza. En este marco, no sería extraño que a la brevedad la policía bonaerense se autoacuartele, se reanude la corrida cambiaria, la fuga de depósitos y la caída del PBI. Y que finalmente la gente salga a la calle. El banco de inversión Morgan Stanley acaba de anunciar que este año habrá recesión y que en el 2013 la Argentina crecerá el 0,5% y el dólar valdrá 7 pesos.


julio 9, 2012
By

Copyright © 2012 Informador Público

Publicado Por informadorpublico.com





    Selección de Noticias sobre Política y Economía Argentina e Internacional

        Este medio no genera noticias, no es una editorial de noticias, solo selecciona las noticias publicadas por otras editoriales referidas a política y economía y usted puede acceder a los periódicos mediante el link.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario